El viernes 6 de octubre, a las 6 pm, tuvo lugar un recital a cuatro voces en el MAAC, de Guayaquil. Participaron en él, la poeta quiteña Aleyda Quevedo, el cubano Jesús David Curbelo, la manabita Siomara España y Raúl Vallejo.

Aleyda Quevedo (Quito, 1972), quien recientemente presentó su poesía reunida en Cierta manera de la luz sobre el cuerpo, leyó, entre otros, un sugerente y bello texto de Jardín de dagas: “Cortadas a media noche / las flores del verano iluminan la habitación del hotel. / Las de color naranja excitan / hasta afectar, / en esa zona que las mujeres confunden con: / deseo, / desgarro, / defectos. / Las flores fucsias y las excesivamente moradas / distraen y llegan a enervar. / Pero estoy húmeda, / lista para la noche en este hotel del mundo. / Piso un jardín de intimidades. / A las ramas verdes del follaje, / las chupo una por una. / Y la clorofila aceitada me va dejando, / las ganas de ir hasta el fondo. / Mas lo que hago antes de dormir / es leer los poemas de Szymborska.”

Jesús David Curbelo (Camagüey, 1965), poeta, crítico, ensayista y traductor, tiene, entre otros, El lobo y el centauro (2001) y Parques (2004). En 2008, Letras Cubanas lanzó Las quebradas oscuras, selección de poemas de varios libros del autor. Aquí, “Imortalidad”, un poema de Aprendiendo a callar (2002): “Escribo sobre el agua. / Oigo fuera del aire. / Leo dentro del fuego. / Canto bajo la tierra. // Soy la misma pregunta / y la respuesta simple.” En 2014, Línea Imaginaria Ediciones, de Ecuador, publicó una selección de cien poemas amorosos de escritores occidentales, traducido por Curbelo, bajo el título Por la senda de Judas. Acá, “Dante”: “El exilio / es la patria / de los únicos. / El idioma, / la tímida frontera. / Beatriz es un pretexto. / Te lo envidio.”

Siomara España (Paján, 1976), ha publicado, entre otros poemarios, Alivio demente (2008) y De cara al fuego (2011). En Jardines en el aire (2014), presentó su obra reunida. Acá, un fragmento de su poema “Mujeres”: “Me gustan las mujeres cibernéticas / sin sonrisas de portadas / sin voces de miel o endulcorante / sin pestañas de gatita o silicona. // Me gustan la mujeres / no de arroz / de azucena o chocolate, / me gustan las neuróticas / menopáusicas cinéticas / que me endulzan y envenenan / que me odian y acarician / que me abren sus alitas matinales / o me clavan en la noche más tremenda / su puñal / de amapola / y de cerezo.”

Raúl Vallejo leyó varios textos de Mística del tabernario, el poemario con el que obtuvo el Premio de Poesía “José Lezama Lima”, 2017, otorgado por la Casa de las Américas, de La Habana. Recordamos “Yo no besé a Rosario Tijeras”, uno de los poemas leídos: “Tengo miedo de besar a Rosario Tijeras / pero más son las ganas / y no me importa esta poca vida / entre la vendedora de rosas y Satanás. / Quiero ese beso invocando a la virgen / de los que limpian las balas / con agua bendita, y bailar contigo / antes de aquel disparo que suena a tu muerte. / Pero no llegaré a tiempo, niña de nadie, / y escaparé a tu furia / contra este mundo de poca mierda / en ese desbarrancadero que llamaban Metrallo.”

Foto superior: Siomara España, Jesús David Curbelo, Aleyda Quevedo, y Raúl Vallejo

 

Aleyda Quevedo y Raúl Vallejo, durante el                                       Recital.