Yo no soy la voz de quienes hablan desde páramos…

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Yo no soy la voz de quienes hablan desde páramos en donde no he sufrido
a través de decires milenarios que mi torpe lengua
se niega a balbucir siquiera

Yo no soy la palabra que pretende apropiarse
de sufrimientos ajenos a mis privados llantos
ni de alegrías bailadas durante el Inti Raymi
ni de rituales de semillas domesticadas
que fecundan la tierra madre de espíritus
cuyo encanto intento descifrar en vano

No soy más que una voz perdida entre millones de voces si acaso
Finitud de vida y certezas puestas en el vaivén de la duda para siempre
Escribano incapaz de escuchar los murmullos de aquellos invocados

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Vi durante aquel 28 de mayo de 1990 a decenas de indios
con ardides de bisbiseos y rituales de silencio
tomarse la Iglesia de Santo Domingo
como si el alma itinerante del padre Las Casas volviera por sus alegatos
Vi después del 4 de junio la caminata de tres mil
comuneros de Simbagua rumbo a Pujilí
y el susto en rostros amestizados como el mío
Vi a diez mil indios ocupando el estadio de Ambato
y el disgusto ante la osadía de los runas
en los entrecejos fruncidos como el mío
Vi la llegada de ciento veinte comunidades bajando
las lomas que rodean Guaranda
y el asombro petrificado en los de piel blanquiñosa como la mía
Vi la tozudez endurecida de siglos de veinte mil más que cercaban Latacunga
y el atónito silencio de quienes sentimos a la patria y su pasado
en el goloso degustar de chugchucaras,allullas y queso de hoja
Vi también la ira estéril heredada de las encomiendas de antaño
en las voces tronantes pero inútiles de quienes se consideran
descendientes de la patria criolla, posta de la dominación

…declara su fe en la única nacionalidad constitutiva de la República del Ecuador, nacida del grandioso crisol del mestizaje hispano americano, del cual todo ecuatoriano debe enorgullecerse, aglutinando así la diversidad en la unidad…

Y todo lo visto
lo estoy cantando con voz prestada

Final

¡Ah, estulticia ensoberbecida y mala poesía!
¡Ah, resquemor y tartamudeo frente a lo que no se entiende!
¡Ah, palabra cercenada por lo que escapa a las convicciones del corazón!

Esta crónica inconclusa es el testimonio de mi fracaso
de mi azoramiento de mi nada
inscrita en la estrechez de un verbo que no se hizo
ni en el sufrimiento ni en la fiesta ni en las rebeldías
escrita con trazos en deshabitados soliloquios
mientras afuera distinta vida fluye

No soy la voz de otras voces que pueden hablar por sí mismas
Tan solo eco de mis personales angustias y estrechos límites
Imposibilidad de mirar con ojos que no sean
los que me obsequian de limosna estas miopes ansiedades
No soy sino la palabra del vecindario que para mí he fabricado
en deuda por siempre con aquellos que no son yo
ni lo que cercanamente me rodea

Soy lo único que puedo ser y sin traiciones
y hasta de eso dudo pero en ello persisto necio
Voz de mi voz y mi personal profundidad de soledades
y nada más que este pobre palabreo mío.