Biografía

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1959
César Raúl Enrique Vallejo Corral nace en el puerto de Manta, provincia de Manabí, el 28 de junio, a las 6 de la tarde, en el Hospital Rafael Rodríguez Zambrano.

biografia_2-rvc-4-en-cuencaHijo de Jacinto Vallejo Terreros, originario de Santa Rosa, provincia de El Oro, que para el nacimiento del escritor ya había abandonado a la familia, y Aída Corral Macías, de Manta. En un artículo para Ciudades del Ecuador (Guayaquil, Editores Nacionales, 1995), el autor concluyó: “Manta es una ciudad que pervive en mi memoria, no solo por ser el lugar en donde vi la luz primera, como dice el pasillo, sino porque mi abuelo y sus hijos me enseñaron a quererla y a llevarla en un rincón de mi espíritu y de ella quisiera haber escrito los versos del poeta manteño Hugo Mayo (Miguel Augusto Egas, 1898 – 1988): Manta, mi ciudad y mi cuna / El mágico ancladero. El puerto que embelesa. / ¡Un poema engastado en el Pacífico!” Alrededor de los cuatro años del escritor, la madre junto con sus hijos mayores, Jacinto (“Tito”) y Zita, que estudiaban en Cuenca, se traslada definitivamente a Guayaquil, ciudad en donde crece. Por esta razón él se identifica a sí mismo como originario de la “Cultura Manteño – Huancavilca” (ca. 500 – 1532 d.C.)

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1975
Aparece su primer texto publicado: en el suplemento Tricolor, de El Telégrafo, en la sección “Aquí los colegios”.

biografia_4-con-p-angel-botta-y-gustavo-noboaSe trata de un poema de poco valor literario, típico texto de un adolescente con inquietudes sociales pero sin experiencia de escritura poética, titulado “El limpiabotas”. Durante sus años en la secundaria es parte de los grupos de orientación católica dirigidos por Gustavo Noboa, quien habría de ser Presidente de la República desde el 22 de enero de 2000 hasta el 15 de enero de 2003.


1976
El 25 de octubre, presenta Cuento a cuento cuento. Más de treinta años después, Vallejo escribe al respecto: “El martes 26 de octubre de 1976 me desperté con fiebre y falté al colegio. Hacia las nueve de la mañana me llamó Fernando Balseca —que entonces era mi amigo— y me leyó la columna “¡Buenos días, país!” de Eduardo Arosemena Gómez, Edargo, en El Telégrafo. Edargo se escandalizaba de los libros Color de hormiga, de Balseca, y de mi Cuento a cuento cuento, que habíamos presentado la noche anterior en el Cristóbal Colón, colegio salesiano en donde estudiábamos y nos graduamos en enero de 1977. Edargo organizó su artículo con citas que, fuera de contexto, daban la impresión de que los cuentos estaban embebidos de procacidad y concluía con el manido “¡O tempora, o mores!“. Quedé atónito. Creí que oiría elogios y escuché a Torquemada. Con esa desfachatez propia de los adolescentes me repuse enseguida y sonreí: tuve razón cuando escribí en el programa de mano: “Que muchos criticarán la actitud que he tomado en mis cuentos, no lo dudo; como tampoco dudaré de que quien se queja es porque algo le duele y, precisamente, cuento a cuento quiero hacer sentir esa tachuela en el asiento de cualquiera.” Edargo y los moralistas de una sociedad pacata saltaron hasta el techo al sentarse sobre la inocente tachuela que yo había puesto. […] Cuando me atreví a releer estos cuentos, ya con más experiencia vital y literaria, los sentí cándidos: en esa escritura yo era un discípulo de Don Bosco escandalizado por la hipocresía del mundo y el pecado. Sin duda, este episodio me definió como escritor: intuí que la literatura sirve para el exorcismo del escritor y para la conmoción de sus lectores.”

Fue Miguel Donoso Pareja, en su columna “Bitácora Latinoamericana” (El Día, México DF, 05.07.77), quien, casi un año después, puso la justa medida crítica sobre el libro en un artículo en el que señalaba todas las falencias de los relatos: desde intereses temáticos débiles y esquemáticamente abordados hasta la falta de autonomía literaria de los textos: “…es un conjunto de quince relatos que muestran, dentro de su inocencia narrativa y temática, muy grandes posibilidades de escritura. […este libro…] nos presenta a un narrador con incuestionables posibilidades, siempre que no se lo aúpe demasiado por consideraciones de su ‘corta edad’ y otras cuestiones extraliterarias”.

biografia_5-guayaquil-casa-cultura-76Durante ese año gana algunos concursos intercolegiales de literatura. El premio Enrique Palma Alvarado, consistente en una Orquídea de Oro, en el concurso literario María Piedad Castillo de Leví, organizado por el Colegio Nacional de Señoritas Dolores Sucre, por el cuento “La señorita Carrera”, que fue publicado en El Universo, 14.11.76, que aparecerá en el único número de la revista Sicoseo, y será parte de Daguerrotipo. El primer premio en el concurso Enrique Gil Gilbert, organizado por el Colegio Nacional Rita Lecumberri, por el cuento “La mamá estaba enferma”. El primer premio en el concurso de Teatro y el primer premio en el concurso de Cuento, organizados por el Colegio Nacional Guayaquil, con la obra “Conversaciones burguesas” y con el cuento “Por culpa de la literatura”, que fue publicado en el suplemento Semana, de Expreso, 12.12.76 y será parte de Daguerrotipo. Segundo premio en el concurso organizado por la revista Levántate, por el cuento “Julián”, publicado en el número de enero de 1977 de dicha revista.


1977
Bachiller, Colegio Salesiano Cristóbal Colón, de Guayaquil. Recién graduado viaja a Quito para seguir la carrera de Letras en la Pontificia Universidad Católica del Ecuador. Después de aprobar el semestre, regresa a Guayaquil para continuar sus estudios en la Universidad Católica. En el Concurso Nacional de Cuento, organizado por diario El Tiempo, su cuento “Correspondencia para María Rosa”, que integrará Daguerrotipo, obtiene una recomendación de publicación.

Miembro del Consejo de Redacción de la revista literaria Sicoseo, grupo del que forma parte desde 1976. En el 2007, al reflexionar sobre la influencia de Sartre en la dinámica cultural del Guayaquil de los setenta, respondió a una entrevista hecha por Martha Rodríguez: “Al comienzo era una mesa de literatos, un poco bohemios, entre cafeteros y cerveceros, conversadores ingeniosos del mundo de la todología, en el Montreal [cafetería ubicada frente al Parque del Centenario, en Pedro Moncayo y Víctor Manuel Rendón]. Conocíamos a la gente de La bufanda del sol, de Quito, y tal vez tuvimos ganas de emularlos. Pero nuestra onda tenía más apego por la existencia que por el existenmo. Fue así como Fernando Nieto Cadena, FNC, dijo que todo esto era un sicoseo, es decir, un vacile, un “habla serio… serio te estoy hablando”, sin necesidad de ser solemnes, y, de paso, una manera de reelaborar el lenguaje popular. Hubo un momento en que Sicoseo quiso funcionar como un taller literario pero nunca pudimos lograr que se convierta en eso. Había mucha dispersión en las reuniones formales que, en diversas casas, se convertían, casi sin quererlo, en una continuación de las reuniones informales de todos los días en el Montreal. Había algo de beber, algo de comer y algo de chismorrear. Por supuesto, la literatura también entraba y los comentarios eran bastantes espontáneos y con mucho vacile guayaquileño. No era exactamente un taller sino un espacio para el debate informal acerca de la literatura, la sociedad y la política. Pero no quiero dar una imagen de que sólo existía el caos: no se trataba de un grupo de estudio formal como lo son los de algunas sectas académicas sino un grupo donde el saber y la experiencia vital circulaban de manera espontánea. Cuando se metió la política con el objetivo de convertir a Sicoseo en un espacio orgánico de los escritores de Guayaquil [posición promovida por Willington Paredes] a favor de la izquierda, particularmente al recién creado FADI (Frente Amplio de Izquierda), fue que el grupo se disolvió: todos nos decíamos de izquierda pero no todos estaban interesados en la militancia y, particularmente, ni Fernando Nieto ni Jorge Velasco Mackenzie, JVM: y me refiero a ellos porque, en cierta medida, eran los referentes del grupo —más líder FNC que JVM— y quienes llevaron a su realización más radical y más bella la propuesta estética del grupo. Los más jóvenes (Fernando Balseca, Fernando Itúrburu, Jorge Martillo y yo) sí nos interesamos en la militancia política como una respuesta al compromiso sartreano, a la organicidad gramsciana, y al heroísmo del Ché. Me parece, a la distancia, que Sicoseo no se partió como producto de un debate interno, se disolvió porque cada quien tomó el camino que mejor le parecía y el viaje de FNC a México fue el punto sin retorno de todo.”


1978
Daguerrotipo, cuentos, Premio de Relato “Pablo Palacio”, 1977, convocado por la Asociación de Jóvenes Intelectuales de Guayaquil, AJIG. En la contraportada del libro, la crítica Cecilia Ansaldo escribió: “Daguerrotipo revela la madurez del segundo paso, más seguro, más lúcido, pero no menos intenso. Y es que de intensidad se trata: una actitud lírica cruzando los linderos de la narración y mostrando la gama de pasiones humanas que van de la ternura a la repugnancia, pasando por la decepción y la suave tristeza de las despedidas. Un mundo de individuos y de grupos, de dramas vulgares y tragedias colectivas.” Fernando Tinajero, en una carta–prólogo para el libro, escribió: “Ocurre que ahora, por fuerza de las contradicciones del mundo en que vivimos, hay dos tipos de escritores (aunque tal vez siempre los hubo): aquellos que, aterrados por lo que la historia ha resuelto hacernos vivir, dedican su talento a crear fan­tasías sin asidero posible en la realidad, y aquellos otros que, acuciados por la idea de una responsabilidad so­cial, optan por convertir a la literatura en un instrumento agitacional. […] Tú, en cierto modo, estas transitando por un andarivel intermedio que, precisamente por serlo, es muy difícil. Has querido pagar un modesto tributo a la imaginación porque, según me parece, te ha interesado más pagarlo a la realidad, y no a una realidad cualquiera (una de esas que deben escribirse con mayúscula y que por ser intercambiables no pasan de ser huesudas abstracciones), sino a una realidad vivida. Así has construido tus cuentos: poniéndoles como armazón hechos y situaciones que se revelan plenamente como experiencias vitales, y agregándoles detalles imaginados con mesura y ponderación tales, que muy bien podrían pasar como no imaginarios. Has ganado de este modo en carnalidad lo que acaso para algunos sea perdida en brillantez fantasiosa y desbordada.”

Gana el Premio Nacional de Relato “José De la Cuadra”, con Toda temblor, toda ilusión, libro de cuentos orgánicos, que, finalmente, quedó inédito. En la “Coletilla” de su novela El alma en los labios (2003), escribió: “La escritura de esta novela ha finiquitado una obsesión que venía desde mis dieciocho años. Entre 1977 y 1978 escribí un libro de cuentos orgánicos que se llamó Toda temblor, toda ilusión, título proveniente de un verso de Roberto Fernández Retamar. El libro tuvo una suerte paradójica: en 1978 ganó el Premio Único José De la Cuadra y estuvo listo para aparecer en la Colección Letras del Ecuador de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, núcleo del Guayas, pero decidí no publicarlo jamás. Miguel Donoso Pareja, mi maestro, me hizo ver que, literariamente, el libro tenía demasiadas deudas. El personaje principal era una Rosa Amada Villegas convertida por mis propias limitaciones en una femme fatale, muy parecida a la Linares, de Iván Egüez, o a la María Joaquina, de Jorge Dávila Vázquez. Increíblemente, Medardo Ángel Silva apenas si aparecía en un par de páginas de aquellos textos. El libro, por lo demás, tenía datos inexactos, anacronismos, y desbordaba un barroquismo cuyo mérito fue testimoniar mis infinitas ganas de escribir.”


1979
El 21 de enero se casa con Livina Santos Jara. Al año siguiente, el 23 de abril, nace su hija Daniela.

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1981
Hasta 1985 es parte del Consejo Editorial de Cuadernos, revista de creación y crítica literaria de la Escuela de Literatura de la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil. Una versión preliminar e ingenua del cuento “Mañana a las siete” —que estará en la segunda y definitiva edición de Solo de palabras (2007) en una versión muy diferente— fue publicada originalmente en la revista Casa de las Américas, No. 127, Año XXII, La Habana, julio-agosto, 1981, pp. 156-160. Su cuento “La carpa más remendada del planeta”, que aparecerá en Máscaras para un concierto, es publicado en Bajo la carpa: una antología temática, antología preparada, bajo la temática de “el circo”, por Iván Egüez.


1982
Es aceptado como miembro de la Sección Literatura de la Casa de la Cultura Ecuatoriana “Benjamín Carrión. Es nombrado Profesor – Inspector del Colegio Nacional Aguirre Abad, cargo que ejerce hasta 1985.

Ingresa como alumno del Taller de Literatura coordinado por Miguel Donoso Pareja y permanece en él hasta 1985. En un trabajo sobre el cuento ecuatoriano de finales del siglo XX, señaló: “En los 80, una nueva hornada de escritores y escritoras irrumpe con sus obras como fruto evidente del trabajo de hormiga de los talleres literarios —desarrollados en el país por Miguel Donoso Pareja el regreso de su largo exilio en México (1964 – 1982)— que asumen el desafío de la creación desde la disección del texto alejado de discusiones ideológicas no pertinentes al acto de la escritura de ficción. Los talleres vinieron a suplir el espacio dejado por los frentes culturales y se constituyeron en nuevos espacios para el empuje de la creación literaria de autores más jóvenes y, no solo como reacción sino porque en su metodología no era posible introducir el elemento ideológico, dejaron a un lado la acción política que, por su parte, los frentes privilegiaron en detrimento del trabajo literario. El taller sirvió para que muchos recorriéramos a grandes zancadas un camino que nos hubiera tomado mucho más tiempo y, en algunos casos, menos rigurosidad. Un problema generado por la multiplicación de los talleres es que algunos de sus miembros se quedaron con la idea de que la literatura es el ejercicio de taller que cada quince días hay que presentar ante el grupo de colegas y amigos como si fuese una tarea escolar: resulta que un proyecto de escritura no se construye con escritos sueltos, ingeniosos la más de las veces, incluso deslumbrantes, pero sin que desde la piel del texto se presienta que hay algo más que la pirueta formal. Muchos de los textos que andan desperdigados en antologías y revistas grupales carecen de resonancias y se han quedado petrificados en las meras argucias formales convertidas en fórmulas. Pero, claro, no se trata de problemas inherentes a la dinámica del taller sino al destino que cada quien siguió una vez que tales espacios fueron disueltos como tenía que ser. Sin embargo de este problema, el resultado final ha sido el surgimiento de una hornada de narradoras y narradores que hoy, prácticamente, han configurado su mundo narrativo, tanto a partir de lo aprendido en aquel espacio artesanal como de su posterior superación, aunque, como era de esperarse, no todos hayan continuado con la escritura literaria, que, finalmente, resulta lo que siempre ha sido: un acto solitario y de maniática perseverancia.”


1983
El cineasta Camilo Luzuriaga, el poeta Fernando Balseca y el autor son invitados a participar, como representantes del Ecuador, en el I Encuentro de Escritores y Artistas Latinoamericanos y del Caribe, menores de 30 años, organizado por la Casa de las Américas, en La Habana, Cuba.

Con el periodista y fotógrafo salvadoreño Juan José Dalton, hijo de Roque Dalton, y el novelista guatemalteco Arturo Arias, son los encargados de la redacción del manifiesto final del encuentro. Dos cuentos que constarán en Máscaras para un concierto: “No se llevarán a nuestro Señor de las Aguas” y “La una y la otra: la única”, son seleccionados por Miguel Donoso Pareja para la antología Paralelo Cero: narrativa joven del Ecuador, publicada en México.

 


1984
Licenciado en Lengua Española y Literatura, Universidad Católica de Santiago de Guayaquil. En el discurso de incorporación expresó: “Ejercito en estas líneas la representación de la palabra. Me apropio, hasta cierto punto de manera arbitraria, en mi voz de la voz de aquellos a quienes nuevas batallas esperan con la sola arma de la palabra. Defender y mantener ese ancho espacio democrático generado por el proceso histórico, ese ejercicio constante de la crítica, esa utilización de la palabra para rasgar continuamente el velo del silencio, generador de olvidos, enemigo de la verdad. Ha sido a través de la palabra que hemos desenmascarado las trampas de una educación bancaria, que aceptamos a la sospecha como el inicio de toda verdad temporal, sus­ceptible ella también de nuevas sospechas, que desentrañamos la historia de este lugar llamado Patria no como una linealidad de nombres empolvados y fechas señaladas con rojo en el calendario sino como un proceso de dos Patrias permanentemente en guerra, que reconocimos a Dios, no desde el fanatismo estéril que la proclama enarbola y utiliza, a veces, como instrumento de embobamiento colectivo, sino desde la reflexión liberadora, puesta la mira en el más humilde de los hermanos: el de las bienaventuranzas, que permanentemente cuestionamos nuestro rol como profesionales de la palabra, que al principio, ilusión de todo novato, creemos formulado y respondido, que hemos practicado el enfrentamiento enriquecedor de las ideologías y de las tendencias, tan combatidas por los mercaderes fenicios en la antigüedad y por los pragmáticos financistas en los actuales días.”

Mantiene la columna de crítica de cine Primer Plano en diario Expreso. Viaja, invitado por el gobierno de la Alemania Federal junto a Ulises Estrella y Ramiro Larrea, al XXX Festival de Cortometrajes en Oberhausen y presenta los cortos Chacón maravilla y Así pensamos, del cineasta Camilo Luzuriaga. Apenas graduado ingresa como profesor de la Escuela de Literatura de la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil y dicta clases en ella hasta 1988.


1985
Hasta 1988, trabaja como co-editor de la revista Vistazo. Asiste como periodista al VII Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano y también participa en el II Encuentro de Intelectuales por la Soberanía de los Pueblos de Nuestra América, ambos en La Habana.

Realiza una entrevista a Gabriel García Márquez que es publicada, en una primera versión, por la revista Vistazo. En diciembre es emitida la sentencia de divorcio, por mutuo consentimiento, de su primer matrimonio.

Su cuento “Dos whiskys secos y una mentira” es llevado por Ecuavisa a la televisión como un largometraje presentado en dos capítulos cuyo título fue La chica de Manta. La dirección estuvo a cargo del chileno José Caviedes, el libreto lo escribió el autor y contó con la actuación de Marcela Dunn, Antonio Bellolio, Diana de Altgelt y Paco Cuesta. Algunos periodistas manteños reaccionaron en contra del largometraje puesto que atribuyeron a los parlamentos del joven enamorado —personaje antagónico a la chica—, en el primer capítulo, el sentido general de la obra. Así, porque el joven le dice, en una agria discusión de ambos personajes, “provinciana estúpida”, un periodista reclamó en este tono: “El autor del libreto, al parecer, ha olvidado que el Ecuador se integra de provincias, y todos los ecuatorianos dentro de ellas somos provincianos.” Otro periodista concluyó que la obra “deja la imagen de una miserable e ignorante campesina por el mero hecho de ser de Manta.” En realidad, la obra es la historia de una joven que va a estudiar a otra ciudad, se enamora, queda embarazada y, cuando el hombre no quiere asumir la paternidad del niño, decide luchar sola y salir adelante con su hijo en contra de los prejuicios sociales y la censura familiar.


1986
Máscaras para un concierto, cuentos. El escritor y diplomático Francisco Proaño Arandi comentó: “Efectivamente, es la máscara el símbolo que recorre la mayoría de estos relatos, lo que les presta un oscuro y dramático espesor lúdico. Este sentido teatral nos remite de inmediato a la idea de una representación, a la percepción de las múltiples representaciones u oficios que se hacen necesarios para sobrevivir en una época signada, a la par, por la esperanza y la sordidez. No de otra manera actúan personajes como la prostituta de “Una marioneta extraviada en el escenario”, la desilusionada Alicia de “Dos whiskys secos y una mentira”, la empleadita de tienda de “Mangas largas con los ojos de Helena”, el fracasado de “Juego de solitario y final”, el perplejo militante político de “Sebastián tiene tres mundos”. Personajes condenados a prestar su carne a los diversos papeles que la sociedad, convertida en demiurgo, les asigna y a sustentar, al mismo tiempo, el atroz ensamblaje, la brutal escenografía de un mundo no deseado, irracional, hostil […] Despiadada visión de Guayaquil de los años ochenta, Máscaras para un concierto, dentro de su singular aporte nos remite una y otra vez a los límites de nuestra sociedad y nuestra época…” La crítica Jeannine Zambrano al comentar uno de los cuentos del libro dijo: “El mayor mérito de ‘Los pecados veniales del Padre Mera’ es sin duda su protagonista: un joven cura de una acomodada parroquia que decide emprender la tarea de terminar una iglesia que llevaba años en construcción y se encuentra condicionado y manipulado por los intereses y ambiciones tanto de los feligreses como de los representantes eclesiásticos. El personaje del Padre Mera llega a convertirse en el símbolo del fracaso de todo proyecto puro y auténtico, del creyente que sucumbe ante los poderosos, a tal punto que termina cuestionando su fe, su autenticidad, su limpieza de espíritu.”

Segundo Premio en el concurso de Poema Mural “Fundación de Guayaquil”, con “Transfiguración de cobre en blanco” sobre un cuadro de Edgar Carrasco.

El 14 de Febrero contrae matrimonio con Alina Vera Carbo.

1988
Solo de palabras, cuentos. El poeta Raúl Arias comentó para la revista Diners: “Raúl Vallejo, en este volumen de cuentos, ratifica sus condiciones de buen narrador, con gran dominio de los recursos literarios, agudeza para adentrarse en la subjetividad de los personajes, agilidad para desarrollar los problemas escabrosos y complejos y darles finales sorpresivos y exactos. Este joven escritor (1959) demuestra ser un estupendo observador de la vida citadina (Guayaquil, concretamente, en algunas narraciones) y de las múltiples acechanzas que la acosan en un presente de agudización extrema de los conflictos sociales. La violencia política, las fricciones de la pareja, el absurdo doméstico o público, la religión, son materia de Solo de palabras, que conforman como los cinco dedos de un puño que aprietan la existencia del hombre contemporáneo.” La crítica Cecilia Ansaldo señala al referirse a uno de los cuentos: “… [“Los borradores de Adriana Piel” es un] cuento experimental, diferente, al permitirle a los personajes un diálogo por encima de sus propias historias, un relato a dos voces sobre el encuentro amoroso del hombre y la mujer y el esfuerzo, desde el principio derrotado, de constituir una pareja en términos equitativos y honestos. El esfuerzo marca una lucha desigual si se apoya en un contexto social que no permite la igualdad: así les ocurre a Camilo y a Adriana; se adentran en sus roles, se engañan, se desaman. Pero hay mucho puesto para preocupaciones literarias en este cuento: paréntesis aclaradores de parte del narrador; una conciencia de que cada personaje —como cada lector— tiene una versión propia de los hechos; un admitir que la vida puede vivirse como mero pretexto para escribir. Concluyo reconociéndole al relato madurez literaria y humana.” La poeta Ileana Espinel, al referirse a otro cuento, comenta en su columna de El Universo: “…‘Con una pequeña ayuda de mis amigos’, la opera magna de este libro, es un cuento de violencia armada y desarmada, con un tema tabú para el ultrismo de derecha; que permite ahondar al autor en múltiples asertos de conciencia…”

Emelec: cuando la luz es muerte, ensayo periodístico. En la noche del lanzamiento, el viernes 24 de junio, el entonces Vicepresidente electo, Luis Parodi Valverde, comentó: “…yo no he tenido el gusto de conocer a Raúl sino hace pocos meses atrás, cuando tuvo la gentileza de visitarme para tratar un tema relacionado justamente con EMELEC. Me extrañó que un periodista que no fuera de la profesión eléctrica estuviese tan enterado y tan interesado en trata un tema que generalmente es de alta especialización, que requiere conocimientos profundos sobre la materia de electricidad, pero por otro lado vi a un joven extremadamente decidido a escribir su verdad sobre temas que realmente son complejos […] Es posible que a Raúl Vallejo se lo recuerde posteriormente por muchas cosas. Es posible que en su vida de periodista tenga muchos logros, pero lo que sí es indiscutible es que, lo que ha hecho en este libro, es tomar un tema absolutamente difícil de tratar y llevarlo a un nivel de denuncia tan claro y tan profundo, que solamente puede conmover…” La educadora y periodista Nila Velázquez escribió en su columna de Hoy: “Raúl Vallejo, a quien conocíamos como un buen escritor en el campo del relato, nos ha entregado ahora un libro denuncia, EMELEC: cuando la luz es muerte. No se trata del equipo de fútbol que a veces vive y a veces muere, sino de la Empresa Eléctrica del Ecuador, cuyo slogan publicitario es: la luz es vida. Vallejo, que ha estudiado contratos e informes de seis décadas concluye lo contrario del slogan, lo que no es difícil, pues en realidad la historia de la negociación de EMELEC refleja muchas heridas a la soberanía nacional y golpes mortales a los intereses del país.”

A partir de julio reside en Quito porque es nombrado director ejecutivo de la Campaña Nacional de Alfabetización “Monseñor Leonidas Proaño” por el presidente Rodrigo Borja, a sugerencia del ministro de Educación, Alfredo Vera, quien lideró de manera excepcional la campaña, uno de los más exitosos eventos educativos de los últimos cuarenta años. En el portal del Instituto Fronesis (www.fronesis.org), a cargo de Rosa María Torres, directora pedagógica de la campaña, consta la siguiente síntesis: “La Campaña Nacional de Alfabetización “Monseñor Leonidas Proaño” (Ecuador, 1988-1990) movilizó cerca de 300.000 alfabetizandos (desde los 12 años y sin límite de edad) y cerca de 70.000 alfabetizadores, en su mayoría estudiantes de los dos últimos años del colegio, organizados en brigadas y coordinados por sus profesores. El período de alfabetización propiamente duró entre 4 y 5 meses. Los alfabetizandos fueron atendidos en sus propias comunidades, hogares o lugares de trabajo, en 25.729 Círculos de Alfabetización Popular (CAP) que se organizaron en todo el territorio nacional. El eje temático y metodológico de la campaña fue los derechos humanos. La formación de los futuros alfabetizadores duró ocho meses, con dos modalidades: a distancia (Biblioteca del Alfabetizador, 32 documentos distribuidos semanalmente) y presencial (talleres con ayuda de videos didácticos). La campaña concluyó con un Encuentro Nacional de Alfabetizadores Estudiantiles, en el que mil jóvenes analizaron la educación nacional y propusieron cambios para ésta. La campaña fue financiada con presupuesto del Estado ecuatoriano. La evaluación final se hizo a través de un equipo externo y uno interno; ambos informes fueron integrados en un solo informe final. A quince años de distancia, la campaña sigue siendo una fuente de inspiración y un referente de solidaridad social, de aprendizaje intergeneracional, de defensa de la alfabetización y de la educación cívica como derecho ciudadano universal, de niños, jóvenes y adultos, en el campo y la ciudad.”

“Los desaparecidos de doña Tarsila Terreros”, de Máscaras para un concierto, aparece en la Antología básica del cuento ecuatoriano, editada por Eugenia Viteri. Es articulista de la revista Tiempo libre hasta 1990.


1990
Una gota de inspiración, toneladas de transpiración, antología del nuevo cuento ecuatoriano con estudio introductorio y notas. La publicación de la antología estuvo acompañada de sendos cursos a maestros de Literatura en Quito, Cuenca y Guayaquil impartidos por el autor. Al calificar el texto de “acertado trabajo crítico”, Simón Espinosa describe el método del mismo: “Vallejo introduce brevemente cada cuento escogido. Cada párrafo de esas introducciones puede servir al maestro de pauta para analizar el cuento, y al alumno como ventana para leerlo, concentrando la atención en un aspecto. Así se disciplinan la atención y el análisis. Pese a estas bondades, la introducción especialmente, y también las introducciones, resultarán difíciles de ser entendidas a cabalidad por la falta de cultura y capacidad de abstracción de los estudiantes. En todo caso, Vallejo ha hecho un buen trabajo crítico y pedagógico. Y, además, cívico.”

Asiste como parte de la delegación ecuatoriana, encabezada por el presidente Rodrigo Borja, a la Conferencia Mundial “Educación para todos”, realizada en Jomtien, Tailandia. Luego de la Campaña de Alfabetización, el gobierno ejecuta el Programa Nacional “El Ecuador Estudia” y Vallejo es nombrado su Director Ejecutivo. También preside el Comité Editorial de la Biblioteca Ecuatoriana de la Familia, una colección de títulos varios que editó 10.000 ejemplares de cada uno; la biblioteca empezó con el volumen Vamos a cantar, un cancionero ecuatoriano preparado por el maestro Gerardo Guevara; otros temas fueron antologías de cuento, de poesía, recetas de cocina, guía turística, panorama del arte, consejos para criar a los niños, etc.

Luego de las elecciones legislativas de medio período, que renovaban a todos los diputados provinciales, en las que el gobierno pierde estrepitosamente, se afilia al partido gobernante Izquierda Democrática, socialdemócrata.


1991
Manía de contar, antología personal de sus cuentos, con estudio introductorio y notas de Jorge Dávila Vázquez. Mantiene la columna de crítica literaria Los monos enloquecidos, en el diario Hoy. “Une marionnette égarée sur la scène” [“Una marioneta extraviada en el escenario”], de Máscaras para un concierto, traducido por Jacques Issorel, es seleccionado por Rubén Bareiro-Saguier y Olver Gilberto de León, para su Anthologie de la nouvelle Latino-américaine (Francia: Belfond / UNESCO). “La sagrada familia”, de Máscaras para un concierto, aparece en la antología de Mario Campaña, Así en la tierra como en los sueños.

El 26 de junio es nombrado Ministro de Educación, Cultura y Deportes del Ecuador, del gobierno de Rodrigo Borja y la Izquierda Democrática. Ejerce el cargo hasta el término del gobierno el 10 de agosto de 1992. Durante su ministerio fortaleció un proceso de descentralización a través de los Centros Educativos Matrices, consiguió la institucionalización de la educación indígena intercultural bilingüe argumentando en el Congreso Nacional las reformas del caso a la Ley de Educación, comenzó un programa de entrega de textos escolares gratuitos a los escolares de las zonas rurales y lideró la firma del I Acuerdo Nacional “Educación Siglo XXI”, germen histórico de lo que será la formulación del Plan Decenal de Educación.


1992
Fiesta de solitarios, cuentos, Premio Nacional de Cuento “70 años de diario El Universo, 1991; y Premio Nacional “Joaquín Gallegos Lara”, al mejor libro de cuentos publicado en 1992. El crítico argentino Saúl Sosnowski, Director de la revista Hispamérica, profesor del Spanish and Portuguese Department de la University of Maryland, en College Park, escribió en la contratapa de la tercera edición del libro: “Fiesta de solitarios debería aparecer con una advertencia para lectores sobrios y seguros de sí mismos: entrarle a estos relatos es incursionar en el territorio de la transgresión. Y no se trata precisamente de aquélla que evocará una sonrisa, incómoda o cómplice, antes de retornar a la práctica de lo convencional, al hipócrita ejercicio de la cotidianeidad. Ejerciendo los recursos del saber narrar, Raúl Vallejo se inscribe en esa selecta nómina de autores que se define por una literatura que inquieta, que remueve cimientos, que cuestiona, que opta por la incomodidad del lector ante temas que a muchos acechan: desde el erotismo y la homosexualidad a la ternura y el desamor, desde la intolerancia a la complicidad. Los relatos de Fiesta de solitarios se asientan en lo contestatario, en la caída de las máscaras y de los simulacros, en una apuesta (necesariamente utópica) a la autenticidad. Imprescindibles textos para un mundo en perpetua (re)construcción.” El crítico norteamericano Michael Handelsman, del Department of Latin American Studies, de la University of Tennessee, escribió: “En Fiesta de solitarios, Raúl Vallejo ofrece un mundo profundamente humano y universal precisamente por la soledad que sus personajes comparten. Pero, lo más destacable del libro, tiene que ver con la gran sensibilidad que Vallejo emplea al sumergirnos en mundos diversos y no oficiales. Cada personaje, no importa su género o preferencia sexual, busca la comprensión y la compañía mientras que Vallejo revela la fragilidad de cada uno. Fiesta de solitarios trasciende nuestros límites y encasillamientos artificiales, desnudándonos frente a nuestra soledad común, y, de esa soledad, Vallejo hace posible la solidaridad entre seres humanos capaces de acercarse(nos) y entenderse(nos) sin tener miedo por sus (nuestras) diferencias.” La novelista española Begonia Huertas Uhagón, Premio Casa de las Américas 1993, de ensayo, señaló: “El dominio en las técnicas del cuento y la diversión que se intuye en su escritura es la impresión que emana de Fiesta de solitarios. Es una propuesta de juego, de laberinto a través de conflictos humanos lo que envuelve al lector y le engancha a la lectura desde el principio. […] El lector obtiene lo que busca: o sorpresa o comprensión final del “gancho” que suponen las primeras líneas […como en…] “Cielo en suelo” (de estupendo título) —relato fantástico del libro— que demuestra la capacidad de indagar diferentes posibilidades literarias de acuerdo a las necesidades en el trazo de un personaje u otro, de una u otra situación.”

Terminada su función de ministro de Estado asume la dirección del Área de Letras de la Universidad Andina Simón Bolívar, sede Ecuador, cargo que desempeñará hasta 1995; ha continuado hasta hoy como profesor de la misma. Participa como editorialista de la revista La Otra hasta 1997. Hasta el año 2000 es rector del Liceo Internacional, en Quito. Comienza su asesoría al proyecto educativo El Comercio va a las aulas, y forma parte del consejo editorial de la revista Educacción.


1993
Desde su primer número hasta hoy es Director de Kipus, revista andina de letras. Viaja a La Paz, Bolivia, para participar en las I Jornadas Andinas de Literatura Latinoamericana, JALLA. Es invitado a la II Bienal de Literatura Mariano Picón Salas, en Mérida, Venezuela. Cecilia Ansaldo selecciona “Apocalípticos de parque”, de Solo de palabras, para su libro Cuento contigo. Antología del cuento ecuatoriano.

1994
Mantiene una columna editorial en diario El Comercio hasta finales de diciembre de 2005 cuando asume por segunda ocasión el Ministerio de Educación y Cultura. Viaja a La Habana como miembro del jurado del género cuento del Premio Casa de las Américas. Aparece la segunda edición de Fiesta de solitarios, en la colección Multilibros, que circuló con la edición dominical del 11 de diciembre de diario El Universo. Invitado por Flacso – Argentina, participa junto con Enrique Ayala Mora, rector de la Universidad Andina Simón Bolívar, en el Seminario Internacional sobre “La concertación de políticas educativas en Argentina y Latinoamérica”, en Buenos Aires, coordinado por Daniel Filmus, quien será ministro de Educación de Argentina en el gobierno de Kirtchner. En el seminario leyó el capítulo final de su libro Una utopía para el siglo XXI titulado: “Educación Siglo XXI: estrategia para el consenso”, que fue publicado en Varios autores, ¿Es posible concertar las políticas educativas? La concertación de políticas educativas en Argentina y América Latina (Buenos Aires: Flacso / Fundación Ford / Orealc-Unesco, 1995)


1995
Una utopía para el siglo XXI, ensayo sobre políticas educativas, publicado bajo el auspicio de la Oficina Regional de Educación de la UNESCO para América Latina y el Caribe, OREALC, con sede en Santiago de Chile. En una entrevista hecha por Milagros Aguirre y publicada en El Comercio, 19.03.05, a la pregunta “Usted habla de utopías cuando se habla del fin de ellas… además, dice detestar el término posmodernidad…”, Vallejo respondió: “El hecho de que se hable del fin de la historia, fin de las ideologías y fin de las utopías no es una realidad para nosotros. Es una realidad para los yuppies de Nueva York. No para los shuaras o para los habitantes de las provincias pequeñas. Al destruirse la utopía sota no quiere decir que no queden otras: las de la democracia, de la ecología, de un proyecto de educación de calidad para el siglo XXI. Es un imperativo ético para los intelectuales conseguir y pensar en nuevas utopías. Hablar de posmodernidad es un esnobismo del que hablan los desencantados del primer mundo. Nosotros estamos recién en el primer día de la creación. Ese nuevo país del que se habla ahora también es una utopía.”

Viaja a EE.UU. para empezar sus estudios de Maestría, especialización en Literatura Latinoamericana, con una beca Fulbright – Laspau y el auspicio de la Universidad Andina Simón Bolívar y la Fundación Liceo Internacional.


1996
Crónica mestiza del nuevo Pachakútik. Ecuador: del levantamiento indígena de 1990 al Ministerio Étnico de 1996, ensayo académico – político, publicado por el Latin American Studies Center, University of Maryland, College Park. La revista Gestión de agosto de 1997 comentó: “Escrito en el otoño boreal de 1996 y con el resto de los sucesos desde ‘el levantamiento indígena de 1990 al Ministerio Étnico de 1996’, ese ensayo aparece en la serie de documentos de trabajo del Centro de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Maryland, donde Vallejo obtuvo su Maestría en Artes. El autor conoció desde dentro el levantamiento indígena de 1990, pues era director del Programa Nacional de Alfabetización y luego fue Ministro de Educación, en el mismo gobierno de Borja. Sus estudios en Estados Unidos le dieron, además, la oportunidad de aproximarse a la literatura quichua al estudio de la ideología indígena, lo que hace mucho más interesante a esta crónica, cuyo título traza un paralelo con el de Guaman Poma. La práctica periodística de Vallejo le da una bienvenida agilidad al texto, el cual analiza la participación indígena en la política nacional desde su posición contestataria en 1990 hasta la aparición del Movimiento Pachakútik y el apoyo a Freddy Ehlers en las elecciones de 1996, así como la encrucijada en que se hallaba la dirigencia indígena a causa de la división provocada por el gobierno de Bucaram.”

Miembro del jurado del Premio Nacional de Cuento “75 años de diario El Universo“.

1997
En  mayo recibe oficialmente el título de Master of Arts, por la University of Maryland, de College Park, por sus estudios que había terminado en diciembre de 1996 con un GPA de 4.00.

Secretario de la sede de las III Jornadas Andinas de Literatura Latinoamericana, JALLA, realizadas en Quito. En el discurso inaugural lee su trabajo “La re-elección de nuestra palabra literaria (a partir de Guaman Poma de Ayala)”, que concluye así: “En resumen, la Primer y nueva corónica y buen gobierno es un texto que no solo es un documento histórico que evidencia el decir de un ‘sujeto subalterno’ sino una obra con un decir literario distinto, ubicado en la formulación de la estética diferente del testimonio que contribuye a la idea de que las categorías de nuestro canon pueden ser construidas desde una perspectiva diferente también. La Corónica nos plantea otra vía de entendimiento de nuestro arte literario que reside en la de su constitución como un conjunto de textos mestizos en niveles múltiples que recupera para sí —en algunos casos— tanto el imaginario indígena y sus saberes como el pensamiento occidental heredado de España, que utiliza una multiplicidad de discursos narrativos, poéticos y pictóricos que arman su discurso literario. Perdido un proceso judicial y despojado de sus tierras; empobrecido por las nuevas condiciones históricas; ansioso de encontrar un lugar en la nueva sociedad colonial sea inventando una genealogía aristocrática, convirtiéndose en profeta o apropiándose de la letra a través de la escritura de una obra monumental, Guaman Poma, desde una ubicación contradictoria y múltiple, asume la función de intelectual orgánico, plantea un programa político reformista, polemiza con el poder colonial y, aunque su escritura no es leída por sus contemporáneos, con su Corónica es parte de la fundación de la tradición de nuestra literatura.”

Una reflexión acerca de la caída del ex presidente Abadalá Bucaram —5 de febrero de 1997—, “The People Strength’s; The People’s Weakness”, fue publicada en Latin American Studies Center News (College Park, Maryland) v 7 # 2 (February 1997). Carlos Calderón Chico incluye “Cristina, envuelto por la noche”, de Fiesta de solitarios, en su antología 40 cuentos ecuatorianos. Narrativa guayaquileña de fin de siglo.


1998
Fiesta de solitarios, 3ra. edición, Quito: Libresa. Eugenia Viteri selecciona “La broma”, de Fiesta de solitarios, para la quinta edición de su Antología básica del cuento ecuatoriano.


1999
Cuento ecuatoriano de finales del siglo XX. Antología crítica. Se trata de un trabajo que actualiza la antología de 1990. En el prefacio explicó: “En esta segunda edición he variado la selección de los textos en dos aspectos conflictivos de la primera que amigas y amigos del mundo académico han observado. Primero, he modificado una visión generacional demasiado rígida y, por tanto, limitante, que me hizo dejar fuera de la muestra a algunos autores, pero que tuvo sentido en la edición de 1990 ya que en ella presenté escritores que tenían a esa fecha una obra cierta y representativa, y que, por su situación generacional, habían roto totalmente con la tradición del realismo social. En esta edición he añadido a Rafael Díaz Icaza y Miguel Donoso Pareja, autores mayores generacionalmente, cuya obra evidencia un proceso que va de lo epigonal a la ruptura —Díaz Icaza—o es, desde un comienzo, de ruptura —Donoso Pareja— y cuyas publicaciones en los 80 y 90 nos hablan a las claras acerca de sus novedosos caminos expresivos. Además, he incorporado a Vladimiro Rivas y Huilo Ruales, injustamente olvidados en la primera edición, ya que tanto por su situación generacional como por su proyecto narrativo de primer orden, debieron constar desde el comienzo. Espero así, pagar una deuda académica. La otra deuda académica que quiero cancelar es la ausencia de la nueva hornada de escritores y escritoras en la primera edición, cuestión que se explica por el objetivo que aquella tenía. En esta segunda edición, he añadido a quienes considero los escritores y escritoras más representativos de esta nueva hornada —sin tomar en cuenta su edad sino el momento de la aparición de sus libros—, aun cuando sé que la construcción de su propuesta estética recién ha comenzado —si bien es cierto con pasos firmes—, en parte por la fuerza estética que tienen en sí mismos estos primeros textos y porque ya prefiguran mundos escriturarios propios y, en parte también, porque la presencia de autores jóvenes siempre será de enorme motivación para despertar la capacidad de invención en nuestros estudiantes de bachillerato, quienes a través de los talleres de escritura creativa, que maestras y maestros deberíamos desarrollar en el aula como parte de nuestras actividades docentes, podrían explorar el espíritu artístico.”

Acoso textual, novela. Seix Barral / Biblioteca Breve. Premio Nacional “Joaquín Gallegos Lara”, a la mejor novela publicada en 1999, y Premio Nacional del Libro, concedido por el Ministerio de Educación y Cultura en 2000. El novelista Abdón Ubidia expuso: “A poco de meternos en la novela, de adivinar su juego, de retener a sus personajes comprendemos que, más allá de la comedia y el ingenio, Vallejo ha creado un texto de múltiples sentidos y muchas paradojas. ¿Quién es este <banano> que necesita representarse ante los otros con distintas máscaras virtuales? ¿Cómo se representa a sí mismo? ¿Qué representa para nosotros?  ¿Qué esconde y qué exhibe? ¿Es solo la metáfora de un deseo,  fragmentado entre varios objetos, un deseo que encuentra su verdad profunda justamente en esa fragmentación esquizoide? ¿O, por el contrario, es la imagen cabal de la condición humana, de su limitada conciencia, tan limitada que solo puede aprehender y vivir  verdades muy parciales, para colmo simultáneas y contradictorias?” En un trabajo académico, Michael Handelsman, ha señalado respecto de <banano>, el personaje principal de la novela: “Poco a poco, el joven ‘enchufado’ de Vallejo se hunde en el desencanto propio de un mundo virtual que, a pesar de sus promesas de comunicación instantánea, es un mundo hecho de palabras cuyo origen y cuyas verdades más recónditas se esconden detrás de una pantalla que es, en el fondo, un muro transparentemente impenetrable lleno de sorpresas y mentiras. De hecho, el mismo narrador ha asumido varias personalidades ante sus interlocutores de cyberspace, dejando al descubierto un vacío existencial. Según confiesa: ‘Soy un ser remendado… Quiero sentirme uno y sólo uno otra vez aunque intuyo que mis fragmentos permanecerán, por siempre, pegados con baba’. De modo que la única forma de romper el hechizo del Internet y sus fábulas cibernéticas es desconectarse. En uno de sus últimos mensajes, el narrador constata: ‘… no sabes por qué quiero desconectarme. No es broma. Es una forma de liberación que he estado buscando desde muchísimo tiempo atrás’. Y esta liberación, claro está, implica una ruptura con una existencia hecha de simulacros para, así, abrir al narrador nuevas posibilidades de reconectarse con otros y consigo mismo…”

Es seleccionado por la Asociación Estadounidense Fulbright como uno de los quince más prominentes becarios Fulbright de Ecuador. También resulta nominado para el Olmsted Prize, premio a la excelencia en enseñanza en la escuela secundaria, otorgado por el Williams College, de Williamstown, Massachusetts, EE. UU. Su ensayo de periodístico crítico “Luna de hiel entre Mahuad y Aspiazu”, es publicado en Bancos y banqueros, de varios autores, libro de Editorial El Conejo sobre el perjuicio que ocasionó a la gente la llamada “crisis bancaria”.


2000
Huellas de amor eterno, cuento, Premio Nacional de Literatura “Aurelio Espinosa Pólit”, 1999. La crítica María Augusta Vintimilla escribió, al comentar “Astrología para debutantes”, uno de los textos que integran el libro: “…es el más extenso —e intenso a la vez— de los relatos que conforman el libro. Aunque la historia narrada se refiere a una relación homosexual, yo no diría que es un relato “sobre” la homosexualidad. Es una historia sobre el amor, sobre el deseo de posesión, sobre la soledad y el encierro de la subjetividad, sobre las posibilidades e imposibilidades de la comunicación. Rosendo Pérez, el Profesor Wizard, astrólogo y consultor sentimental, es un sombrío personaje que a su modo también fabula máscaras de sí mismo y de sus búsquedas del otro. A fin de cuentas ¿quién es este protagonista? ¿El metódico y gris Rosendo Pérez? ¿O es el Profesor Wizard: el astrólogo desolado por el contacto diario con esos anónimos seres que le confían su pequeña ración de vida, de miserias cotidianas, de pequeños y graves desastres individuales? “Tal vez puro y simple melodrama —dice el narrador— pero cuánto dolor en esas almas anodinas”.  ¿O es ese trágico personaje marcado por su signo, el cangrejo solitario, nocturno y lunar, cuya incesante cacería del otro, comienza y termina en el encuentro con Manuel? La estructura zigzagueante del relato, va configurando estas distintas máscaras.  ¿Y quién es Manuel? ¿El piscis dorado, apasionado, rebelde, huidizo? ¿O es el pezángel portador de la imposible redención y de la muerte? ¿O es acaso el Manuel que Wizard fabrica en el falso diario que él mismo escribe, impulsado por su desesperado intento de poseer al que se escapa, aún cuando tenga que inventarlo, en este juego de sombras y fantasmas? La intensidad dramática del texto, su pulsión trágica, esta escenificada en atmósferas de enorme poder sugeridor. Los escenarios por los que deambulan los personajes no son escenarios de utilería y decorado, me parece que ni siquiera son solamente representaciones de los espacios urbanos; son más bien estrategias de significación para reconstruir una visión de abismos y desiertos interiores, de una intensa, compleja y lacerante experiencia existencial.”

Electo Concejal Suplente del Municipio del Distrito Metropolitano de Quito, por Izquierda Democrática, para el período 2000 – 2004. Como tal propone en el seno del Concejo cantonal la aprobación para la certificación del colegio municipal “Sebastián de Benalcázar” como colegio afiliado a la Organización del Bachillerato Internacional. Reconocimiento Cívico Cultural “por su brillante trayectoria literaria y docente”, concedido por la I. Municipalidad de San Pablo de Manta. Se desempeña como Rector del Colegio Alberto Einstein, de la Comunidad Judía del Ecuador, hasta el 2005.


2001
Su cuento “El virus del Génesis” es escogido para el VI Concurso “Terminemos el cuento”, organizado por la Unión Latina y la Embajada de España, con la cooperación de los ministerios de Relaciones Exteriores y de Educación y Cultura, y el auspicio del Convenio Andrés Bello, Iberia, editorial Santillana y otros. El cuento es publicado por Alfaguara, España, en el libro Terminemos el cuento, III Premio Internacional de Literatura. Será incluido en la selección de cuentos Vastas soledades breves. Su ensayo “Petróleo, JJ y utopías: cuanto ecuatoriano de los 70 hasta hoy”, es seleccionado por Gabriela Pólit Dueñas para su antología Crítica literaria ecuatoriana, editada por Flacso, Ecuador.


2002
Obtiene el Premio Nacional de Periodismo “Símbolos de libertad”, en la categoría opinión, por su editorial “El regreso del Padrino.”


2003
Cánticos para Oriana, poesía. El poeta hondureño Leonel Alvarado escribió: “Como todo poema total, los Cánticos aspiran a la universalidad. Esa duración espaciotemporal, es decir, esa respiración extendida del poema largo hace que los distintos apartados se integren en una unidad en la que cabe toda la experiencia humana: de los Andes a Dupont Circle, de Wall Street a Río. La geografía sólo importa si revela las señas de la identidad humana. Para que el reconocimiento sea universal, como quería Whitman, los Cánticos no se quedan en el drama estrictamente privado de la pareja porque la experiencia es de todos.” El periodista Orlando Pérez escribió en Hoy: “Raúl Vallejo, en Cánticos para Oriana, se deja sentir como un poeta con muchas ganas y con suficiente oficio. […]  Y es que pocas veces encontramos, en la poesía ecuatoriana, un diálogo tan vivificante alrededor y con mitos que nos devuelven el sentido de la pasión, la muerte, el amor, la historia y la misma poesía. […] Entonces, el poeta ecuatoriano Vallejo (a quien solo conocíamos como un narrador, profesor y político) asume la voz del libretista para que sus personajes (Oriana, Constantino y el Trovador) se expresen en armonía sobre un mundo muy particular con base en un lenguaje poético integrador, apegado a la tradición y con destellos de suficiencia filosófica.”

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El alma en los labios, novela. La crítica Alicia Ortega escribió en Hoy: “El alma en los labios es una novela que recupera no solamente la vida y poesía del poeta guayaquileño Medardo Ángel Silva sino, sobre todo, la atmósfera vital y subjetiva del puerto de Guayaquil a comienzos del siglo XX, durante los años en que la ciudad se moderniza. Es una novela de gran riqueza sensorial que inventa un mundo que se deja percibir desde múltiples entradas en el esfuerzo por reconstruir una época, una poética: la vida cotidiana, los objetos y escenarios de aquellos años, el poema que escribe Silva encerrado en esa torre de marfil sostenida por el soplo de los sueños y las palabras, la pasión erótica y las musas que alientan el ‘arte poética’ de un adolescente solitario y taciturno, las calles del puerto con su implacable humedad y su penetrante olor a cacao. El autor se propone comunicar a su lector la vida que palpita en las palabras de una poesía que es parte innegable de nuestro patrimonio: son los versos de una poesía modernista, aparentemente sitiada tras los muros de una torre de marfil, que nutren los pasillos que ahora cantamos.” El crítico Efraín Villacís señaló: “El alma en los labios (Seix Barral), de Raúl Vallejo, es la última y más interesante versión acerca de la vida y obra del poeta guayaquileño. Esta crónica está escrita como una queja poética, fragmentada, que se sirve de varias voces para forjar una sola memoria. Jean d’ Agreve es la voz fantasma que ambula por las páginas delatando la vida interior del vate; es el cronista de la historia que no consta en documentos; seudónimo periodístico que se trueca en doble heterónimo: de Silva y del autor.” La crítica Cecilia Ansaldo dijo: “Raúl Vallejo, en esta ocasión, ha tomado decisiones de riesgo. Dedicarse a escribir una novela sobre cuya historia nuclear se sabe todo (o casi todo), es renunciar al lector que busca libros que le cuenten historias novedosas. Aunque sepamos que la corta y trágica vida de nuestro bardo del Guayas se presta para la ficcionalidad no hay ecuatoriano que haya prescindido de ese conocimiento en sus años de colegial. Y el desafío de darle al lector esa novedad en algunos de los rasgos constructores de las ficciones está ingeniosamente sorteado. El alma en los labios, como en el caso de los espectadores griegos que iban año a año a descubrir qué habían hecho los dramaturgos con sus eternas leyendas,  se organiza en un original entramado en el que se ha previsto todo en el gran plano de su arquitectura.”

Manual de escritura académica. Los editores del libro indicaron en la contratapa: “¿Cómo escribir un párrafo, un ensayo o una monografía con unidad, sustento de ideas y claridad de estilo? ¿Qué estrategias debemos utilizar para la escritura de tales instrumentos? ¿De qué manera hay que citar las consultas realizadas en libros, artículos, medios electrónicos e Internet? ¿Cuáles son las pautas adecuadas para la presentación de un trabajo académico? En este manual, de enorme utilidad práctica, están las respuestas, explicadas con sabiduría didáctica, a estos y otros interrogantes relacionados con la escritura académica. Raúl Vallejo, escritor y maestro, ha sistematizado en este libro su experiencia pedagógica en el bachillerato y la universidad. El Manual de escritura académica es un texto imprescindible para estudiantes y docentes que contribuye a la cultura de la investigación y a la consecución de la excelencia educativa.”


2004
La Universidad de Cuenca publica Vastas soledades breves, una antología de sus cuentos preparada para estudiantes de bachillerato. La Campaña Nacional de Lectura “Eugenio Espejo” publica Memorial de amores, antología de sus cuentos de tema amoroso. Asiste como becario al curso internacional sobre Planificación de Estudios y Desarrollo Curricular, organizado por el Centro Internacional de Capacitación Aharón Ofri, en el kibbutz Ramat Rachel, cerca de Jerusalén, Israel. Entrevista a José Saramago para la revista Diners. Es parte del proyecto Antología esencial. Ecuador siglo XX, publicado por Eskeletra, con la selección, presentación y notas del tomo dedicado al Ensayo; además, en el tomo de cuento, cuya editora es Alicia Ortega, aparece “Te escribiré de París”, de Fiesta de solitarios; en el tomo de novela breve editado por Jorge Enrique Adoum, es seleccionado “Astrología para debutantes”, de Huellas de amor eterno; y en de crítica, editado por Miguel Donoso Pareja, el ensayo “Petróleo y utopías: el cuento ecuatoriano de los 70 hasta hoy”.


2005
Máscaras para un concierto, segunda edición. El escritor israelí Yaron Avitov y el académico ecuatoriano Carlos Aulestia seleccionan “Cristina, envuelto por la noche”, de Fiesta de solitarios, para la edición en hebreo de Cuentos desde “el centro del mundo”: una antología de la literatura ecuatoriana, publicada en Israel. La traducción de este cuento al hebreo es de Yaron Avitov.  Tiene a su cargo la compilación, prólogo, cronología y bibliografía de la obra narrativa completa de Pablo Palacio, aparecida en el tomo 231 bajo el título Un hombre muerto a puntapiés y otros textos, en la Biblioteca Ayacucho, de Venezuela.

La noche del 29 de diciembre el presidente Alfredo Palacio lo nombra Ministro de Educación y Cultura.


2006
Durante este periodo de su gestión ministerial lidera el proceso que llevó a referéndum al Plan Decenal de Educación, aprobado mayoritariamente por la ciudadanía el 26 de noviembre y convertido, desde ese momento, en política de Estado. Esta etapa estuvo encaminada a poner en orden la casa y recuperar la rectoría del ministerio de Educación que, en el proceso de destrucción del Estado llevado adelante por las políticas neoliberales pasadas, había perdido la capacidad de generar y ejecutar las políticas educativas del país. Así también, en el área cultural, instituye los premios Juan Montalvo, en educación; Juan León Mera, en arte y literatura; y Augusto San Miguel, para proyectos cinematográficos en marcha.

Su cuento “Tres en el espejo”, inédito a la fecha, es seleccionado por Dalton Osorno y Marcelo Báez para la antología del cuento erótico ecuatoriano El escote de lo oculto. “El virus del génesis” es publicado en la edición de Terminemos el cuento, Ecuador (10 años), por Alfaguara


2007
El martes 9 de enero recibe la Orden Nacional al Mérito en el Grado de Gran Cruz. Por delegación de los condecorados pronunció el discurso de rigor, en el que, entre otras cosas, dijo: “Las personas en las que usted confió, señor Presidente, para que lo acompañáramos en la tarea de servir a la gente con la que compartimos esta Patria que nos demanda compromiso cívico, hemos trabajado junto a usted en la tarea más honrosa que nos puede tocar: contribuir a la vida que genera la esperanza de nuestro pueblo. En el poema “Las cebolleras”, de Miguel Donoso Pareja, ese grande de nuestras letras a quien concediera usted el Premio Espejo, en la mañana de hoy, el hablante lírico, contemplando el cuadro del mismo nombre del artista Diógenes Paredes, concluye: “Alargándose en lágrimas sus ojos agotados, / van amarrando al mío su dolor de caminos, / y yo voy deshojando mis árboles de otoño / en este frío tremendo / que abraza con sus manos de páramos heridos.” Estas personas que trabajamos junto a usted, hemos entregado de buena fe nuestros anhelos e ilusiones, hemos convertido en realidad política parte de nuestros sueños y utopías. Por supuesto que nuestra contribución es apenas una semilla en el bosque de la historia pero es un bosque de afectos en la semilla de nuestros espíritus: nos ha dolido esta patria dividida, sin equidad, postergada; pero también nos ha educado y nos ha procurado una modesta alegría, pero alegría al fin, esta patria de gente que, como las cebolleras, se juega sin cartas escondidas; que enjuga sus lágrimas y trabaja aunque los hijos se vayan a otras tierras en aviones cargados de sueños; que vence las dificultades y sonríe con los jolgorios que celebran el renacimiento de la pachamama; que doma la sangría del sol que se hunde en el mar a la espera de que en la panza de una canoa, que amanece sin pereza al filo del alba playera, se multiplique el pan de cada día.”

Crónica del mestizo, poesía. El poema ganó la VI Bienal de Poesía “Ciudad de Cuenca” en 2006. Vallejo dijo en una entrevista que le hizo María Luisa Carrión para la revista Vanguardia: “Hace algunos años, en una conversación con Alejandro Moreano, él me hizo notar el hecho de que los levantamientos indígenas de los 90 en el país no habían suscitado una obra significativa en la literatura—no digamos una producción literaria como, por ejemplo, sucedió con el indigenismo de los 30. La conclusión a la que llegamos, en ese momento, fue que los escritores de hoy estaban tan ajenos a la realidad del país, tan ensimismados en la moda del apoliticismo, que la historia pasaba por su lado sin que la tomaran en cuenta. Después, dándole vuelta a las inteligentes reflexiones con las que Alejandro profundizó el tema, me dije a mí mismo que, en combinación con lo dicho, los actores históricos con su presencia y con su poderosa voz política habían desplazado de la escena pública la voz del poeta que, en los sesenta y parte de los setenta, se consideraba a sí mismo como el que hablaba a nombre de los desposeídos. Entonces decidí escribir sobre el tema de los levantamientos pero también sobre los límites que tiene la representación del Otro por parte del yo poético.” La noche del 10 de enero, durante el lanzamiento, el poeta y editor Marcelo Báez puntualizó: “La poesía es más profunda y filosófica que la historia, nos dice Aristóteles. Vallejo parece decirnos con versos como «los poetas apenas somos testigos perjuros» que la historia es más profunda y poética que la filosofía. De “pobre palabreo” este poema no tiene nada, por más que la voz lírica nos lo diga en el último verso. Esta Crónica del mestizo no es testimonio de ningún fracaso, aunque el epílogo nos quiera convencer de ello. Se trata de un discurso sostenido, con espesor epistemológico, con versos largos bien ritmados, y un lenguaje rico en tropos eludiendo en todo momento lo prosaico y lo banal. Quizás otro escritor pudo haber caído en un discurso vacuo debido a las recurrentes citas históricas, pero nuestro poeta sale airoso de ese desafío, logrando un texto de apenas cuarenta páginas, recordándonos que los grandes poemas del siglo XX fueron de mínima extensión. Basta mirar atrás para traer a colación La tierra baldía de T. S. Eliot o El cementerio marino de Paul Valery, dos ilustres ejemplos (salvando las distancias).”

El 15 de enero, el presidente entrante, Rafael Correa, en una decisión política sin precedentes en la historia del Ministerio, lo ratifica en el cargo de Ministro de Educación. Durante esta gestión institucionaliza el Plan Decenal de Educación y profundiza las acciones del 2006. Introduce un sistema riguroso de ingreso al magisterio y generaliza las pruebas de medición de logros de aprendizaje en el sistema educativo.

Invitado por editorial Planeta participa en el IV Congreso Internacional de la Lengua Española, en Medellín, con la exposición “Gramática y ortografía en la literatura”, y en Cartagena con “El oficio de escribir y la Internet”. La revista El cuentero, de Cuba, publica dos textos suyos para una muestra de microcuentos: “Ciclo (jodido) económico”, de Daguerrotipo, y “Répti(l)ápiz”, de Fiesta de solitarios.


Solo de palabras, segunda edición definitiva: incluye dos nuevos cuentos: “Mañana a las siete” y “La sombra viste un nuevo rostro”. Emmanuel Tornés Reyes escoge “Volverán las oscuras golondrinas”, de Máscaras para un concierto, para su selección de cuentos hispanoamericanos Contar es un placer, publicada por Editora Abril de La Habana. Con el título “La literatura era una forma de existencia”, aparece una entrevista realizada por Martha Rodríguez, en el libro Sartre y nosotros, cuya editora es la crítica Alicia Ortega.


2008
Es nombrado, para el periodo 2008 – 2009, como Presidente del Consejo de la Oficina Internacional de Educación, de Unesco, con sede en Ginebra.

Missa solemnis, poesía. La presentación del poemario se realiza el 17 de marzo en al Iglesia de la Compañía, en Quito, en el marco del VII Festival de Música Sacra; Alart Quartet, de Josep Colomé, de España, interpretó “Las siete palabras de Cristo en la cruz”, de Joseph Haydn y Vallejo leyó, de manera alternativa con cada movimiento de la obra, el grupo de poemas del mismo nombre. En la cuarta de forros, el crítico Simón Espinosa Cordero señaló: “Missa solemnis es uno de los casos insólitos de poesía mística en la literatura ecuatoriana de los últimos cien años. Constituye un caso más raro aún de poesía bíblica. Los cantos de Missa solemnis siguenla liturgia de la celebración de la Eucaristía, evocan el himno del Magnificat, las Siete Palabras desde la cruz y la aparición del Resucitado a María Magdalena. El canto se eleva como el Sinaí, fluye como el Jordán, resuena con la voz de Job, de los salmos y profetas. Seduce la presencia de la escogida del Cantar de los Cantares. Son poemas de las sed del desierto humano por el oasis de Dios. Cada verso puede convertirse en un mantra que abra el corazón a la experiencia del misterio.” Diego Araujo, en Hoy, escribió: “Los poemas de Raúl Vallejo son reinterpretación, glosa, escritura sobre escritura, a partir de la Biblia y la tradición litúrgica. Más allá de este referente que condiciona el lenguaje poético de Missa solemnis, los poemas nos remiten a una fe agónica, en el sentido etimológico y unamuniano de agonía: lucha, combate. No son cantos piadosos los de Vallejo. Así, por ejemplo, el poema inicial del “Gloria” invierte la alabanza al Dios en las alturas y expresa la ausencia, el vacío o el silencio de Dios en el mundo (“Tu mudez es un trueno que me aterra/ responde a la plegaria de tus hijos”). En la visión de yo poemático, se expresan dos dimensiones: una metafísica y existencial, con el motivo de la transitoriedad humana o el de la experiencia vital como peregrinaje, que señala también como motivo central del libro Manuel Corrales; y otra dimensión colectiva y política, en la cual los males sociales se materializan en el Imperio.


2009
El 10 de agosto es ratificado en el cargo de ministro de Educación por el presidente Rafael Correa que asume el primer mandato bajo la Constitución de 2008.

El 27 de octubre es emitida la sentencia de divorcio de su segundo matrimonio, por mutuo consentimiento.


2010
El 5 de abril renuncia a su cargo de Ministro de Educación y el 3 de mayo asume la dirección del Área de Letras de la Universidad Andina Simón Bolívar.

El 23 de abril, con motivo de celebrar el día del Libro y la Rosa, la Campaña Nacional Eugenio Espejo para el Libro y la Lectura presenta su libro de ensayos literarios Lectura y escritura: manías de solitarios.

El 18 de junio se hace público en España que el cuento “Bajo el signo de Isis”, es uno de los cinco ganadores del concurso internacional “Sexto Continente del Relato Erótico”, 2010, convocado por editorial Irreverentes y el programa Sexto Continente de Radio Nacional de España, RNE.

El 29 de octubre, en el Palacio de Carondelet, se casa nuevamente con Alina Vera. Oficia la ceremonia civil Rafael Correa, Presidente de la República.


2011 El 5 de enero empieza a residir en Bogotá y el 14 presenta las cartas credenciales como Embajador del Ecuador en Colombia ante el presidente Juan Manuel Santos.

El 30 de noviembre se incorpora como Miembro Correspondiente de la Academia Ecuatoriana de la Lengua.